Esta es la verdad de cómo pierden el tiempo los sacerdotes católicos

Siempre he pensado que la vida de un sacerdote es breve, no porque Dios nos llame pronto, sino porque estamos tan ocupados que un día es como un suspiro. Ayer me la pasé desde las 7 am confesando, creo que en total confesé como unas ocho horas. En cuanto salí de la sacristía y viSigue leyendo “Esta es la verdad de cómo pierden el tiempo los sacerdotes católicos”