Consagración a la Virgen de Guadalupe

Oh señora mía  y madre mía de Guadalupe,

Santísima, hija de Dios Padre, virgen purísima,

En tus manos encomiendo mi vida, mi fe, mi esperanza, y todo mi ser,

Bajo tu amparo nos acogemos santa madre de Dios no desprecies las oraciones que te hacemos en nuestras necesidades, antes bien líbranos de todos los peligros, oh virgen gloriosa y bendita. Y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día y para siempre, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra todo mi ser, ya que soy todo tuyo, oh madre de bondad, guárdame y defiéndeme, como cosa y posesión tuya.

Acuérdate madre santa que jamás se ha oído decir que ninguno te haya invocado sin tu auxilio recibir, ruega por nosotros Santa madre de Dios para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mi no apartes, ven conmigo a todas partes y nunca solo me dejes, ya que me proteges tanto como verdadera Madre haz que me bendiga el Padre, el Hijo y  el Espíritu Santo. Amén.

¡Déjame tu comentario!