Acerca de

DEDICATORIA: Gracias Dios
por haberme bendecido
en la vida con la presencia
de mi papá, don Pedro
 

Me considero muy afortunado ya que desde niño he sentido la presencia del buen Dios en mi vida, he visto con claridad cómo ha reído a mi lado en los momentos felices y cómo su ternura me ha consolado en mis momentos tristes y difíciles. Lo siento tan cercano que puedo afirmar con todo mi ser que la vida de la mano de Dios es más fácil, alegre y bendecida.

Quiero que tú también sientas la presencia amorosa de Dios en tu vida, para que descubras que nunca estas solo; por eso he construido esta página y sacado de mis apuntes una colección de artículos, muy especiales para mí, todos y cada una de estos me han acompañado a lo largo de mi vida, te los ofrezco porque sé que a ti también te ayudarán. Además me he atrevido a escribir algunos testimonios, que como sacerdote he vivido, son prueba de que el buen Dios sigue obrando maravillas en aquellos que escuchan su Palabra y la ponen en práctica.

Te invito de todo corazón a que pongas en las manos de Dios tus luchas, necesidades, problemas, deseos y esperanzas, verás que cuando toda tu vida esté en los brazos de nuestro Padre celestial proclamarás: “Aunque la higuera no dé renuevos, ni haya frutos en las viñas, aunque falle la cosecha del olivo, y no den alimento los campos; aunque del campo desaparezcan las ovejas y de los establos el ganado. Aun así, yo me alegraré en el Señor, me regocijaré en Dios, mi Salvador” Habacuc 3,17-18.

De todo corazón deseo que Dios cambie tu vida
tal como ha cambiado la de miles de personas,
¡Ánimo, Dios te ama!